
El día de ayer, un amigo (Al que llamaremos Juan durante el relato) me contó su historia y al finalizar me dijo: - Por favor, te pido que narres mi historia en tu blog, quiero entenderla y la única manera de hacerlo es mirándola a través de otros ojos. No pude negarme a tamaña petición y le agradezco infinitamente la confianza.
He aquí su historia:
Verano del 2004, Juan estaba enamorado, se sentía feliz de estar con una maravilloza mujer(a la que llamaremos Marissa), inteligente, delicada, hermosa, era lo que siempre soñó, pero un buen día, ella partió a Miami, donde vive su padre, lo que a Juan le causo mucho dolor fue que ella nunca le dijo sus planes de irse a radicar a Miami, simplemente se fue dejando a Juan con el corazón destrozado.
Pasaron 5 años, Juan tenia ahora 25 años, una tarde, mientras que conversaba en casa con uno de sus mejores amigos, recibió una llamada que lo desconcertó por completo, era su pasado..sí, Marissa, aquella mujer que lo había hecho sufrir estaba de vuelta en la ciudad y le pidió encontrarse en una vieja heladería de Miraflores, él no sabia que decir. Su amigo que estuvo escuchando todo, le hizo recordar lo terrible que la pasó cuando ella se fue y todo el sufrimiento que ella le causó, a lo que Juan respondió:
- Ya no siento nada por ella, solo voy a verla para que se de cuenta de lo que
perdió.
El día del encuentro llegó, luego de 5 años Marissa y Juan volvían a cruzar miradas. Ella estaba preciosa, con esa mágica sensualidad que siempre volvió loco a Juan, ahora con 23 años seguía manteniendo esa sonrisa de niña traviesa que tantas veces lo hizo suspirar y los labios que siempre le dieron un disfrute real y verdadero en cada beso suave que se dieron.
Juan, mirando sus bellos ojos le preguntó:
- Marisa ¿Qué haces aquí? ¿Qué estas buscando?
- Juan, yo vine porque quería volver a esa parte de mi vida que me hizo tan feliz, a ese momento en el que estábamos juntos, extraño todo lo que vivimos.
Todos los recuerdos volvieron a Juan, todo las historias vividas, los momentos felices, pero también las tantas veces que se dijo a si mismo "No quiero volver a ver a Marissa nunca más"
Juan le dijo:
- Sabes, cada noche me preguntaba que sentiría si volvería a abrazarte, yo realmente te amé.
Ellos se abrazaron y Juan se dió cuenta que a pesar del tiempo, aun la amaba. Pasaron una increíble noche juntos y a la mañana siguiente Juan decide preguntarle por que se fue sin decir nada hace 5 años, ella le dijo que no quería causarle dolor, porque no sabia si algún día iba a regresar.
Juan decide invitarla a su departamento y la recibe con una cena romántica, ambos brindan con una copa de vino tinto y Juan dice:
- Brindo para que la magia de este momento dure para siempre.
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